27 de febrero de 2014

Cogitating: Between Seasons



Estar todos los días viendo prendas y más prendas es el mal, si eres fashion-adicta. Este uno de los momentos del año en el que las neuronas están prendiendo fuego entre ellas con el caos que se han montado. Primavera-verano-otoño-invierno-frío mortal-vacaciones en la playa-año nuevo chino-semanas de la mota-otoño-invierno 2014. Cuando nos hemos recuperado de la euforia navideña y la maratón de fiestas-cenas-comidas, sigue haciendo un frío que pela (en Shanghai ha llegado ahora de verdad: cero grados Celsius con sensación de menos cinco, viento y una humedad que no aguantaría el marinero más curtido). Pero mira tú por dónde que en los escaparates empezamos a ver pequeños destellos de color, flores, neón, sandalias... y aquí empieza esa fase maligna que va a ir in crescendo. De hecho, antes de Navidad tenemos un pequeño preludio con las colecciones crucero a modo de calentamiento de motores. Parece que el tema se relaja con las colecciones pre-fall que vemos por la red (y hablo desde mi convencimiento fashion-friky); de hecho son muy útiles porque ayudan a hacer una buena selección en las rebajas e invertir en prendas que seguro darán en el clavo la próxima temporada. Pero esto no es más que un espejismo y jugar al despiste. ¡Qué bien que estábamos en modo me pongo el abrigo, el gorro, el jersey de lana...! Pero ¡zas!, se acabó. 


De repente, nos ponemos en febrero después de haber pasado una semana en la playa por aquello de que se celebra el año nuevo chino. Todavía estás en modo hamaca. Los escaparates ya son el Caribe o Maldivas o Bali. Tus ansias fashionistas se revuelven en tu interior. Quiero esas sandalias. Quiero ese top sin mangas. Quiero esa blusa de seda. Quiero ese jersey de algodón. Consigues medio hacerte un planning mental para tus futuras compras y para que tu armario no ponga el cartel de cerrado por overbooking. De paso te recuerdas que debes hacer limpieza en el guardarropa pero no sabes ni cómo ni por dónde empezar.
A este caos mental se suma el quebradero de cabeza de vestirse cada día. Trabajando en esto de la moda ya se sabe que hay que cuidar la imagen, a pesar de que muchos de mis compis chinos continúen empeñándose en sus combinaciones imposibles: todos los colores del arco iris y todas las texturas posibles, todo ello en un mismo look. Pero no quiero ser cruel y digamos que es una cuestión cultural. Estábamos con lo de conseguir el outfit diario. La situación es que el termómetro se mueve alrededor de los ceros grados en esta época. Frío mortal. Entonces hay que equiparse con todas las capas posibles. Cuando un día de estos se lo contaba a mi hermana Andrea, su primera pregunta fue: "¿cómo consigues moverte con todo lo que llevas encima?" Mi respuesta: "es que no puedo moverme".
Probablemente este gran problema se solucionaría con una buena camiseta térmica o una de esas camisas de franela de Uniqlo, los vaqueros especiales de esta casa japonesa y un jersey de lana. Nos cubriríamos con un abrigo de plumas, calzaríamos un par de UGG y ya está. ¿Qué ocurre? Pues que así no mola, es aburrido y no me siento cómoda con uniforme. Muchos de mis compañeros (los que no arriesgan con las mezclas imposibles) siguen este patrón. Entonces me pongo camiseta de algodón y encima una camisa de franela de cuadros en azul y negro y abotonada hasta arriba. Sobre medias negras de licra lo suficientemente gruesas que no den ni una seña de transparencia, va una de mis prendas favoritas, la falda tubo negra. Después superpongo una sudadera negra con mensaje. En los pies, calcetines de lana negros (importante que no se vean) y botines. Añado la cuarta capa de la parte superior: cazadora vaquera, que en el interior hace función de chaqueta y en el exterior es como un doble forro. Encima de todo esto, el abrigo más largo que tengo y con corte masculino. Añado los accesorios pertinentes: collar, mini bolso, gorro, bufanda y guantes. Me salen un total de: 14 prendas.
Al final, ¿cómo se resuelve este embrollo? No hay solución; sufriendo un poco los días más fríos, bien porque no te has abrigado bien (50% de las veces) o bien porque llevas tantas capas que a duras penas levantas el brazo para parar un taxi. Los días que pasamos de 10 los diez grados son geniales y mis neuronas y mi termómetro interior ya tienen sensación de primavera y se olvidan de las medias y eso; el 50% de estos últimos casos acaba lloviendo y voy sin paraguas. ¡Primavera, ven ya!

Having clothes and more clothes in your hands or on a screen in front of you is the evil, if you have some kind of fashion addiction. This is one of the occasions in the year when neurons are starting to get into fire because of the chaos they have created among them spring-summer-fall-winter-faltal cold-holidays on the beach-Chinese new year-fashion weeks-fall-winter 2014. When we've just recovered from the Christmas euphoria and the marathon of parties-dinners-lunch, it's still freezing cold (and it has really arrived now to Shanghai: zero degrees Celsius with the feeling of minus five, wind and a level of humidity that the most weather-beaten sailor couldn't bear). But you know what happens? In the window displays we start to notice little color shimmers, flowers, neon, sandals... and here it's when the malignant phase begins, which will go in crescendo. Actually before Christmas we have a prelude with the resort collections as warming up. It seems to become cold down with some pre-fall collections that we find on the internet (and I'm talking about this from my most freak-fashion conviction); they are actually very useful because they help you to do a good selection in sales and invest in pieces that for sure will be the key for next season. However this is only an illusion and mislead. We were fine on that stage of putting coat, hat, wool sweater... but, bang!, it's over.It's suddenly February, after a week on the beach due to those things of Chinese New Year holidays. Yet you're on hammock mode. Shop windows are already like Caribbean, Bali or Maldivas. Your fashionist urges squirm inside you. I want sandals. I want that sleeveless top. I want that silk blouse. I want that cotton sweater. You more or less make up in your mind a planning for the future shopping and also to avoid a poster saying closed due to overbooking on your closet. At the same time you remind yourself about the necessity of cleaning your wardrobe but you don't have a clue of how and where to start.

To this mental chaos it's to be added the headache of getting dressed every day. You must take care of your image a little bit when working in the fashion world, though many of my Chinese colleagues keep insisting on their impossible pairings: all the rainbow colors and all the possible textures altogether in the same look. But I don't wanna be mean and let's say that it's a cultural matter. We were talking about getting the daily outfit. The situation is that the thermometer is stuck around zero in this time of the year. Fatal cold. So you must get equipped with all the possible layers. One of these days I was chatting with my sister Andrea about this challenging and her first question was: “how can you even move with all you’re wearing on you?” My answer: “I happen I cannot move”.

This problem would probably be solved with a proper high-tech t-shirt or one of those flanneled shirts by Uniqlo, the technical jeans from this Japanese brand and a woolen sweater. We’d get covered with a down coat, we’d wear a pair of UGG and that’s it. What happens? It’s not cool in this way, it’s boring and I don’t really feel comfortable wearing an uniform. Many of my colleagues (the ones who don’t take the risk with impossible pairings and combinations) follow this pattern. Then I put a cotton t-shirt and on top of it a plaid flannelled shirt in black and blue, buttoned up. Over a pair of black lycra tights, thick enough that they don’t let imagine a bit of transparency, it goes one of my favorite pieces: the black pencil skirt. I pair it with one of those messaged black sweatshirts. For feet, black woolen socks (it’s important that they don’t get seen) and booties. I add the 4th upper layer: denim jacket, which it works as jacket-cardigan indoors and a double lining outdoors. Over all of this, the longest coat I have and with a mannish touch. I toss in the relevant accessories: necklace, mini-bag, hat, scarf and gloves. They come to 14 pieces of clothes.

In the end, how to solve this clothing muddle? There’s no solution; suffering a little bit more on the coldest days, either you are not properly dressed for the cold (50% of times) or you are wearing so many layers that you barely are able to raise your arm up to stop a cab. The days that temperatures get over 10 degrees are great and my neurons and the thermometer inside me are feeling is already spring and they forget about tights and so on; 50% of these days it ends raining and I’m not carrying any umbrella with me. Spring, please, come right now!

26 de febrero de 2014

There are some braves left yet at London Fashion Week

Excluyendo a las firmas más clásicas y consolidadas y a las que viven de jugar con efectos ópticos como Mary Katrantzou o Peter Pilotto, aún hay vida más allá de los convencionalismos en la Semana de la Moda de Londres. Lo que no se ve en otras, se encuentra aquí. Incluso Burberry Prorsum ha conseguido darle una vuelta de tuerca más a su mítica gabardina a base de estampados que nos inspiran una eterna primavera (no es una mala idea para que el otoño no nos deprima). No os vayáis a pensar que todo lo que sale de la pasarela londinense es para las más atrevidas, pero mi lista recoge las apuestas más arriesgadas y algún favorito.

Mary Katrantzou, Peter Pilotto and Burberry Prorsum


Christopher Kane y cómo convertir el plástico en tela.

Christopher Kane


Las lentejuelas y sus derivados están hechos para llamar la atención y de ello toman nota Ashish, House of Holland o Tom Ford.

Ashish, House of Holland and Tom Ford.


Giles nos trae una feminidad con cierto toque desbaratado.

Giles


J. W. Anderson es bueno en el universo de las formas y así lo manifiesta.

J. W. Anderson


Marios Schwab sobrepone cazadoras bomber sobre faldas rectas.

Marios Schwab


El pelo siempre hace acto de presencia. Es el caso de Marques'Almeida que lo combina con denim de lujo DIY; Matthew Williamson recurre a este material bastante a menudo.

Marques ' Almeida and Matthew Williamson.


Meadham Kirchhoff ha realizado su propia interpretación de la casa Chanel.

Meadham Kirchhoff


Los mejores zapatos se han visto en Mother of Pearl.

Mother of Pearl


Paul Smith reinventa el pijama.

Paul Smith


Preen: ¿qué pasa con Star Wars?

Preen


Temperley London se deleita con técnicas de acolchado en miniatura.

Temperley London


Topshop Unique propone una superposición de prendas en la que el cinturón cobra cierto protagonismo.

Topshop Unique


Whistles, lo mejor en básicos, ha mostrado el mejor jersey.

Whistles

Not counting the most classic and established brands and those ones who stand by playing with optic effects like Mary Katrantzou or Peter Pilotto, there is life yet beyond conventionalisms at London Fashion Week. What you don't see at other fashion weeks, you will watch it here. Even Burberry Prorsum has got to turn their fabulous trench up a notch based on prints that make us think about an eternal spring (not a bad idea to avoid that fall gets us depressed). Do not think that everything at London Fashion Week is for the most cheeky people, but my list contains the most risky proposals and some beloved favorites.

Christopher Kane and how to become plastic into fabric.

Sequins and all their derivatives are made for claiming for attention and this is well shown by Ashish, House of Holland or Tom Ford.

Giles brings us a feminity with certain chunky touch.

J. W. Anderson is good at the shapes universe and he does it again in this way.

Marios Schwab puts bomber jackets over straight skirts.

Fur is always present. It's the case of Marques ' Almeida who mix it with luxury DIY denim; Matthew Williamson uses this material quite often.

Meadham Kirchhoff has made their own interpretation of maison Chanel.

The best shoes were seen at Mother of Pearl.

Paul Smith re-invents the pyjamas.

Preen: what's going on with Star Wars?

Temperley London takes pleasure in miniature quilt techniques.

Topshop Unique proposes overlaying where belt gets certain protagonism.

Whistles, the best always for basics, has shown the best sweater.


Pictures: Style.com.

24 de febrero de 2014

A pair of pants that will repell your boy

"No me gusta cómo te quedan esos pantalones". Este es el "cumplido" (¡hilarante!) que tengo que oír de boca de mi Sartorialist cada vez que me pongo unos vaqueros normales, clásicos, de los de toda la vida. En diciembre mi amiga Sabela me preguntaba dónde había conseguido los pantalones que llevaba en un post, el primero donde afrontaba el verdadero frío de este invierno. Eran unos vaqueros estilo boyfriend y que ella denominaba "de los de toda la vida". He aquí dos opiniones encontradas: punto de vista femenino versus punto de vista masculino. La explicación está en que estos pantalones no marcan las curvas e incluso pueden hacen la cadera más grande a la vista del sexo opuesto. Para nosotras (aunque sé que muchas seguís siendo esclavas de los skinny jeans a diario y que los jeggings son vuestros salvadores) pues son los vaqueros clásicos, como siempre lo han sido, los que llevábamos de pequeñas y en nuestra adolescencia de los 90. Pero dentro del rango de pantalones holgados hay niveles. Hasta hace unos meses los cool eran los boyfriend o los que robas del armario de tu chico. Mi última adquisición, de hecho, son unos vaqueros de la sección de hombre de Uniqlo con un poco de DIY (soy bajita). Ahora la holgura se amplía y toca rescatar los pantalones de mamá. Lo confieso: yo también me he burlado alguna vez de ellos y de que no favorecen mucho. Pero hay que abogar un poco por la comodidad y tampoco quedan tan mal, ¿no? Está claro que los 90 regresan fuerte en esto de la moda y los mom pants no iban a quedarse fuera; ya son unas cuantas las aliadas de esta tendencia, como nos cuentan en S Moda. Yo llevo mis pantalones de cintura alta (Uniqlo) en un look total denim y me he subido a los tacones para darles un toque más femenino.



"I don't like how you look in those pants". That's the "compliment" (hilarious!) which I have to listen to from my Sartolist's mouth every time I'm wearing a pair of normal jeans, the classic ones, the same as ever ones. In December my friend Sabela asked me where I'd got the jeans I was wearing in some post, the first one in which I was facing the real cold of this winter. Those were a pair of boyfriend jeans and she was calling them "the same as ever jeans". Here we got two opposite opinions: female point of view versus male point of view. The explanation is that these pants do not accentuate the feminine shape and they even make the hip bigger from the opposed sex view. For us (though I know that many of you keep being slaves of the skinny jeans on a daily basis and that jeggings are your saviours) they are the classic jeans, as they always have been, the ones we wore when we were kids and when we were teenagers during the 90's. But in a range of loose pants there are levels. Until some months ago the cool ones were the boyfriend style jeans of the ones taken from your boy's wardrobe. My last purchase, actually, are a pair of jeans from Uniqlo men's section with a little bit of DIY (I'm of the short kind). Now the loosiness increases and it's time to rescue mum's pants. I confess: I have made fun of them some time too and that they do not favor quite good. But why not support comfort a little bit and they do not suit that bad, don't they? It's obvious that 90's are coming intensely in fashion and mom pants could not stay out of it; they've already got some allies to the trend, as S Moda tells. I'm wearing my high waisted pants (Uniqlo) in a total denim look and I've get up to heels to give a more feminine touch.







Credits: Coat (Zara FW 2013), Shirt (Zara), Jeans (Uniqlo, SS 2014 -men's section-), Shoes (Zara, SS 2014), Bag (Céline).

20 de febrero de 2014

The Black Pencil Skirt (Part II)


Estoy teniendo mi época de falda tubo negra. Se me ocurrió meterla en la maleta para las vacaciones y la puse dos o tres veces para salir a cenar. La humedad no molestaba y se podía llevar un buen trozo de tela bien pegado al cuerpo. La combiné con un top blanco sin mangas una vez y con camiseta blanca con mensaje, la otra. Por encima, blazer negra fluida oversize porque en el paseo en tuc tuc refresca (según criterio camboyano). En los pies, mis inseparables zapatillas Golden Goose.

La propuesta de hoy se inspira en mi look "vacacionil"; perdonad, pero a mi Sartorialist tengo que dejarle respirar un poco y no lo puedo tener cual paparazzi a cada segundo, así que no tengo documento gráfico. Me imagino que os haréis una idea. Aquí he cambiado las sneakers por un clásico: las Adidas Originals Stan Smith. Llevo más de un mes detrás de ellas y están agotadas en todos lados. Sí, a mí también me ha pasado como a Man Repeller; las únicas disponibles son de la talla 46 y creo que si parto una a la mitad aún me sobraría zapatilla. El top ahora es de cuero y a rayas. En lugar de blazer he elegido esta cazadora estampada a lunares que reúne ella sola todo el protagonismo del conjunto.

Adidas Stan Smith (Center). MSGM jacket, Valentino shoulder bag, Theory top and Zara pencil skirt.


I'm living my time of black pencil skirt. It occurred to me to pack it for last holidays and I wore it two or three times for going out for dinner. Humidity was not bothering and you were able to have a piece of fabric stuck to your body. I paired it with a sleeveless white top once and with a message white tee other time. Over it, a black oversize fluid blazer because it gets a little bit chilly (in a Cambodian criteria) when you're giving a ride in a tuc-tuc.

Today's proposal is inspired by my holidayish look; sorry, but my Sartorialist needs some breath and I cannot have him as paparazzi at every second, so I do not have any visual document. I imagine you can make it in your mind. Here I've changed the sneakers for a classic pair: Stan Smith Adidas Originals. I've been chasing them for more than one month and they are sold out everywhere. Yeah!, it happened to me the same as Man Repeller; the only available size was 46 and I guess that if I cut one in two, I believe that there would be some centimeters left. Now the top is leather made and striped. Instead of a blazer I've picked this polka dot printed biker jacket which gets the whole protagonism from the outfit.

Credits: Pictures are by Net-a-porter, My Theresa, Zara and Adidas.

19 de febrero de 2014

5 things that Fall 2014 will bring from New York Fashion Week


Aquí están de nuevo. Las semanas de la moda. Más o menos me las apaño para ir viendo los desfiles en Style.com, aunque con cuentagotas y finalmente aquí está mi resumen muy muy personal y parcial de lo que se ha visto sobre la pasarela de la Semana de la Moda de Nueva York para el próximo otoño.

1. Punto, punto y punto en todas sus versiones, formas y combinaciones y para todos los gustos.

Marc Jacobs

The Row



2. El color blanco no es sólo para el verano... y menos mal.

3.1 Phillip Lim, Altuzarra, Calvin Klein Collection and Derek Lam (from upper left and clockwise).

Helmut Lang, Hugo Boss, Narciso Rodríguez and Ostwald Helgason (from upper left and clockwise).


3. La falda midi (o por debajo de la rodilla) vino para quedarse, así que olvidaos de enseñar pierna.

Del Pozo (center). Calvin Klein Collection, Cushnie et Ochs,  DKNY and Derek Lam (from upper left and clockwise).


4. Falda-sobre-pantalón. Esto necesita un análisis en profundidad y es mejor dejarlo para otra ocasión.

Tibi (center and upper left), Victoria Beckham (lower right).


5. Cómo vestirse de la forma más simple: pantalón y jersey, y que todavía siga siendo chic.

Tibi (center and lower right) and Theory (upper left). 


Here they're again. Fashion weeks. I'm managing more or less to watch shows at Style.com in dribs and drabs though and finally here it comes my very very personal and partial review of what have been seen on the catwalk at New York Fashion Week for next fall.

1. Knitted, knitted and knitted in all versions, shapes and combinations and for all kind of likes.

Calvin Klein Collection (center). Alexander Wang, Helmut Lang, Prabal Gurung and Michael Kors (from upper left and clockwise).


2. White color is not only for summer... and it's a good thing.

Proenza Schouler, Theory, Victoria Beckham and Tibi (from upper left and clockwise).

3. Midi skirt came for staying, so forget about showing up your legs.

The Row (center). Michael Kors, Tibi, Oscar de la Renta and Ostwald Helgason (from upper left and clockwise).

4. Skirt-over-pants. This really needs an in-depth analysis and it's better leave it for other time.

Marc Jacobs, Marc by Marc Jacobs, Theory and Rag & Bone (from upper left and clockwise).

5. How to wear in the simplest way: pants and sweater, and still keep being chic.

3.1 Phillip Lim, Band of Outsiders, Thakoon and Rag & Bone (from upper left and clockwise).


Credits: All pictures are from Style.com.

18 de febrero de 2014

I would definitely be better on the beach

Fue ver las imágenes de la campaña primavera-verano 2014 de Pull & Bear y pensar que por qué no me habría inventado cualquier excusa tipo rotura de pierna, miedo a volar repentino, etc. y así aún estaría en la playa en Camboya. La marca ha elegido Los Ángeles como telón de fondo de estas imágenes autoría de Xevi Muntané; todo muy 50's y 90's. LA es siempre una buena opción.


Seen the pictures from Pull & Bear spring-summer 2014 campaing and I wondered why I wouldn't have invented any excuse kinda broken leg, sudden fear to get in a plane, etc., so I would still be at thte beach in Cambodia. The brand has chosen Los Angeles as backdrop for these images by photographer Xevi Muntané; all very 50's and 90's. LA is always a good choice.














All pictures by Xevi Muntané for Pull & Bear. You can have a look to rest of the campaign here.